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El problema global de los plásticos

Nuestra rutina diaria está llena de pequeños objetos de plástico que usamos una sola vez y desechamos. Objetos como copitos de algodón, pitillos, tazas de café, bolsas y empaques plásticos tienen una vida útil supremamente corta. Puede que en muchos casos sean convenientes pero será que si valen la pena los cientos de años que demora un plástico en degradarse por un uso de menos de 10 minutos.

Cuando los plásticos no son desechados adecuadamente, terminan llegando al mar. Allí, la acción del agua y la luz solar los convierten en pequeños fragmentos que son ingeridos por los animales marinos. Una vez dentro de la cadena alimenticia, estos micro-plásticos se bio-acumulan y alcanzan finalmente a las personas.

Aunque no se sabe con certeza que efectos tienen los microplásticos en la salud humana, existe preocupación por las sustancias tóxicas que se usan en su fabricación como el BPA, el triclosán, materiales ignífugos bromados y compuestos organoestánnicos. Se especula que estos compuestos pueden desprenderse de los fragmentos de plástico y perjudicar la salud de las personas que los ingieren desprevenidamente en mariscos, sal marina y pescado (Galloway, 2015).

Los plásticos que usamos diariamente terminan muchas veces contaminando el mar

Los plásticos de uso único

El problema global de los plásticos no es fácil de resolver, pero nosotros como consumidores podemos ayudar modificando nuestros hábitos. Por ejemplo, en el mundo se consumen cerca de 200 billones de botellas de agua al año. Es decir, que el simple hecho de que una persona decida no comprar agua en botella plástica puede evitar que cerca de 27 botellas lleguen al basurero anualmente. Imagínate cuantas botellas nos ahorraríamos si todos empezamos a llevar una botella re-utilizable de vidrio o de aluminio con nosotros.

Otros plásticos especialmente problemáticos son los desechables. En un día normal de oficina recibes muchos, por ejemplo, las tapitas y mezcladores cuando pides café para llevar, los cubiertos desechables que vienen con tu almuerzo a domicilio, los pitillos, los empaques de mentas, de galletas, étc. La cantidad de energía y recursos que se necesitan para producir ese plástico es muy alta comparada al corto servicio que prestan.

Imagina que necesitas hacer tu mismo un par de cubiertos desechables desde cero. Para empezar tendrías que hacer pozos de exploración de hidrocarburos para extraer el petróleo que necesitas como materia prima. Luego tendrías que procesarlo en una planta especial para crear el polímero y darle color. Después deberías darles la forma y para eso tienes que fabricar un molde y usar calor para fundir el plástico. Por último, tendrías que empacarlos y enviarlos. En resumen, necesitas un montón de esfuerzo, maquinaria, plantas de producción, compuestos químicos, hornos y personal calificado para fabricar un par de cubiertos que se usará solo una vez. Por otra parte, puedes llevar los tuyos y lavarlos después de almorzar, lo que te toma por mucho, 5 minutos.

Reduciendo el consumo de plásticos

Reducir el consumo personal de plásticos es una tarea que requiere dedicación. Si realmente quieres sacarlos de tu vida por completo debes esforzarte mucho, ya que son omnipresentes en el mundo actual. Adoptar un estilo de vida “zero waste” no es realista para la mayoría de las personas pues implica realizar grandes cambios. Sin embargo, hay muchas acciones que son fáciles de hacer y están al alcance de todos, solo requieren un poquito de organización y buena voluntad. Por ejemplo:

  1. Lleva tu propia bolsa re-utilizable al mercado
  2. Carga una botella de agua re-utilizable
  3. Prepara el café en tu casa u oficina o pide que te llenen una taza re-utilizable en tu tienda de café favorita.
  4. Cambia tu cepillo de dientes por uno biodegradable de bambú.
  5. Cambia tu cuchilla de afeitar desechable por una máquina de afeitar o una cuchilla re-utilizable.
  6. Utiliza cepillos o esponjas de fibras naturales para lavar los platos.
  7. Cambia tu esponja de baño plástica por un estropajo natural.
  8. Cámbiate a una copa menstrual.
  9. Dí no al pitillo cuando compres una bebida en tu restaurante favorito.
  10. Prefiere empaques de papel, vidrio o cartón a la hora de hacer tus compras.
Cambios en tu rutina diaria te pueden ayudar a reducir tu consumo de plásticos
Publicado en Impacto ambiental personal

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